martes, 13 de julio de 2010

Indiscutible en el once de todos



Cuando David Beckham incluyó en su once ideal a Ashley Cole, quedé convencido que siempre uno tira para su lado. Que es un error calificar por lo que un futbolista vale (que es incuestionable) y no por lo que hizo en cierto momento. Con ese criterio Messi debió estar en el once ideal del Mundial. Por eso lo de Forlán adquiere mayor valor: en cada partido demostró ser el mejor en su puesto.

Ahora que la FIFA hizo público el once elegido por los usuarios de su portal web (cuadro 1), la polémica no se acaba. ¿Lahm o Fucile? ¿Por qué Lucio y no el ghanés John Mensah? Quizá faltó un lugarcito para el 'Ruso' Pérez, aunque por lo visto, la volante, ante el buen papel de varios jugadores con buen pie, fue acaparada por los talentosos: los destructores como Pérez se quedaron fuera.

Uno también se queda con la sensación de que Müller merecía algo más que el premio a futbolista revelación. El tipo de elección genera una discusión de nunca acabar. Injusta si se cualifica por puntuación. Arbitraria si aplica el criterio de trascendencia. Aunque debo decir que en lo del arco suscribo la opinión de la FIFA y manifiesto mi desacuerdo con Beckham (cuadro 2): Iker Casillas fue impasable en los seis partidos posteriores a la derrota ante Suiza. Muslera, en cambio, tuvo altibajos.

Del once elegido por los españoles en el diario Marca (cuadro 3) queda poco que decir. Con la euforia del triunfo, está claro que el patriotismo los ha enceguecido: ni Piqué, ni Capdevilla, ni Busquets hicieron más que otros que estuvieron en sus posiciones. Un poco más y ponen hasta al aguatero. Y si hubiera mascota, el pulpo Paul tendría lugar seguro.

Lo más saltante es que a Forlán todos lo quieren. Es como cuando se rige previo a la pichanga de barrio y se empieza a elegir equipo: lo piden de arranque. Además de generador de goles, es un definidor espcializado. En ese aspecto les saca una evidente ventaja a Klose, Villa y otros '9' acostumbrados a moverse dentro del área. El 'Cacha' es un indiscutible entre los mejores. El mejor de los 11 mejores.

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lunes, 12 de julio de 2010

Diego ya está en casa



Trece horas de vuelo no son nada cuando se ansía decir, con la más profunda sinceridad, gracias. Si fuera uruguayo y estuviera en algún rincón de ese país, no hubiera dudado un segundo en tomar el primer colectivo hacia el aeropuerto de Carrasco y esperar la llegada de Diego y su gente. Esa Uruguay que tiene otros Diegos, con el mismo patrón genético, aunque con otras características: el 'Ruso' Pérez, el 'Loco' Abreu, 'Maxi' Pereira y más. (El arribo a Montevideo)

No lo dudo, trece horas de espera no son nada. Y ni siquiera el crudo invierno austral pudo contra los 'yoruguas' que se contentaban con ver de lejos a sus héroes. Benditos los que llegaron hasta Forlán con la camarita para sacarse una foto que terminará irremediablemente en el álbum familiar.

Al diablo con el cansancio de tantas horas de viaje: la alegría del pueblo contagio a los jugadores y por eso el 'Ruso' agarró el tambor y echó a sonar el candombe.

La envidia es un sentimiento poderoso. Mientras yo viajaba en una combi hacia casa quejándome de la humedad limeña, miles de uruguayos calentaban sus corazones ante la aparición fugaz del 'Cacha', tras una de las lunas del ómnibus oficial de la selección 'charrúa'.

"Todo esto ha sido increíble. Un recibimiento muy especial. Lástima que ya es tarde, pero seguro mañana (martes) vamos a celebrar", dijo Forlán a la salida del aeropuerto y seguro que dan ganas de acercarse a él y decirle muchas gracias.

Ahora más tarde empezará la caravana. Y que no acabe nunca. Ha vuelta a casa la selección que tiene al mejor futbolista del momento. No es poca cosa.

Bonus track: Este video no podía dejar de ponerlo. Lo colgó el diario uruguayo El Observador. Son algunos momentos del vuelo de regreso a Montevideo. Seguro el 'Cacha' nos regalará otro desde tu twitter. Hay que tener paciencia porque lo vi con su filmadora en todo momento.

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Se acabaron los periódicos en Uruguay



La Copa se pudo ir a España, pero no el mejor jugador del torneo. Es alucinante ver los titulares de la prensa uruguaya el día en que todas las portadas del mundo están sometidas a la hegemonia española en el fútbol. En Montevideo y pronvincias, el campeón es Diego Forlán y un equipo que lo secundó como un batallón dispuesto a morir solo por cubrirle las espaldas a su general. (Las reacciones tras el El Balón de oro)

El diario EL País resume lo que se vive en Uruguay: "Una fiesta popular". Por estas horas en Montevideo no hay espacio para el lamento por la derrota en semifinales ante Holanda o la caída contra Alemania por la definición del tercer lugar. La 'Celeste' fue campeona luego de que el 'Loco' Abreu metió el último penal ante Ghana. Y su Copa del Mundo es el Balón de oro de Forlán.

El Observador se limitó a sentenciar: "Oro". Basta y sobra para describir no solo lo que ha ganado el'Cacha' en este Mundial, sino su propia condición: un futbolista de 24 kilates. Que brilló sin necesidad de exagerar sus virtudes. "Diego de oro", escribió el suplemento deportivo Ovación, y es una lástima que en Uruguay hayan tan pocos diarios, porque Forlán se merece empapelar todo un kiosko con su nombre.

¿Qué titular le pondrías al galardón de Dieguito? Como para periódico mural.

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"Fue increíble cómo vinieron todos a felicitarme a la habitación. El hecho de haber sido esperanza para mis compañeros o mucha gente en Uruguay, y haber devuelto esa confianza dentro de la cancha sin dejar de ser uno más, me pone muy bien. También quiero destacar a los que jugaron poco o no jugaron, porque son los conforman la base del grupo. Esto también es de ellos"


Diego Forlán, 11 de julio 2010

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El Balón es tuyo: la justo pe', Diego

La noticia de su coronación no me sorprendió. Aunque este tipo de elecciones suelen ser injustas (me reafirmo en lo dicho en mi primer post), en este caso, después de ver la opaca actuación de Sneijder y Villa en la final, iba a ser un despropósito darle la espalda a Diego Forlán solo porque su selección no fue capaz de subirse al podio de honor. (Aquí las razones de su supremacía)

Si hasta antes de la final, sus otros retadores tenían chances (hasta ahora no sé qué hizo Lionel Messi para ser uno de los diez candidatos), cuando todo se acabó, no habían dudas. En la redacción de Depor la opinión era unánime: 'Forlán se merece el Balón de oro'. Y es que nadie fue capaz de superar esa mezcla de talento, garra, eficacia y sacrificio que puso el 'Cacha' en este Mundial.

"Esto es un premio logrado gracias a mis compañeros. Quiero agradecerles a ellos", escribió desde su twitter luego de enterarse de la noticia. En una entrevista a FIFA explicó mayores detalles. Y, saben, no deja de sorprenderme esa modestia que a veces parece de mampostería. Y no porque no sea auténtica, sino porque aun con toda la gloria ganada, Diego sigue siendo el chico que solo es feliz detrás de una pelota. Más sencillo que un arroz con huevo.

En esta foto, tomado en la concentración de Uruguay, tras conocerse su triunfo, Diego es el niño que acaba de ganar el diploma a mejor jugador del tornéíto del barrio. Aparece junto a su mancha de amigos y compañeros. Si se percatan, mojado de los pies a la cabeza, porque al 'Loco' Abreu y sus compinches se les ocurrió meterlo a la piscina a punta de empellones. Una postal de un tipo ordinario, que siente cada logro como si fuera el primero.

Pero es necesario saber en qué se sustenta el Balón de oro del 'Cacha'. Para mi gusto, hay cinco razones determinantes:

1. Pegada al pie. LLámenle talento si quieren. Forlán nació con esa capacidad para lllevar (y poner) la pelota donde se le antoja. Con los años se fue haciendo más futbolistas y estoy convencido que a Sudáfrica llegó en la plenitud de su carrera. Un conocedor a profundidad de las urgencias de una pelota.

2. El líder de la mancha. Ya suena a palabreja con lo tanto que se pronuncia últimamente, pero no hay palabra más precisa para definir a Diego: un líder. Si Uruguay no bajó los brazos en muchos episodios adversos de este Mundial fue porque Forlán fue el primero en levantar a su equipo. Ojo, con el ejemplo. Eso es garra.

3. El gol es su destino. En este aspecto su cuota ya la siento más valiosa que los casos de Villa, Sneijder y Klose, por citar algunos. Con 5 goles, su mérito no solo estuvo en convertirlos, sino también, y sobre todo, en gestionarlos. Revisen el anterior post: el 80 por ciento de sus goles fueron made in cerebro de Forlán.

4. Sin condiciones. Una de las cosas que rescato de los apuntes hechospor Eddie Fleishman en la trasmisión del Mundial es lo dicho sobre Forlán. "Fue quizá el jugador que mejor se adaptó a la Jabulani". Mientras otros se quejaban por el diseño de la nueva pelota, el 'Cacha' decidió sacarle ventaja y eso se aprecia en sus goles.

5. Bandera de lucha. Hay imágenes que tengo grabadas de Diego tras este mes. Ante Francia, replegándose ante la ausencia de un creador. Ante Ghana, luchando ante la fortaleza física de los africanos. Ante Holanda, jugando lesionado (eso lo sabríamos después). En una selección 'inferior' a las candidatas, sabía que el esfuerzo debía ser el doble y cumplió.

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¿Cuál es su mejor gol mundialista?

Ahora que la FIFA le ha otorgado el Balón de Oro, sugiero organizar nuestro propio 'Balón de Oro', pero de los goles de Dieguito en su historia mundialista. En Corea-Japón 2002 marcó uno en el empate 3 a 3 ante Senegal y ahora, en Sudáfrica, se mandó con 5 'pepas'. Incluyo en la nómina hasta el gol de penal ante el país anfitrión, porque su definición fue de una precisión desconcertante. (Voten en la encuesta que está en la barra a su derecha)

1). Golazo a Senegal (2002): fue el 1-2. Pecho, empalme y al ángulo.


2). Golazo a Sudáfrica (2010): fue el 1 a 0. ¡Foja seca de infarto!


3). Gol de penal a Sudáfrica (2010): fue el 2 a 0. Fórmula de éxito: fuerte, esquinado y arriba.


4). Gol de tiro libre a Ghana (2010): fue el 1 a 1 en cuartos. Con engaño al arquero.


5). Golazo a Holanda (2010): fue el 1 a 1. Enganche y bombazo: una joya.


6). Golazo a Alemania (2010): fue el 2 a 1. Una volea impresionante.


Como verán, hay para todos los gustos. De penal, de tiro libre, de volea, de larga distancia, de derecha, de izquierda. Forlán es un especialista en la definición exquisita. Aunque faltó algún gol de cabeza (el mismo admitió en una entrevista a El Gráfico que no es su fuerte), creo que podemos perdonarle ese desliz. ¿Ya tienen su gol favorito? ¡Voten en la barra derecha!

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El oro es para los codiciosos



En las culturas antiguas era necesario revestir de metales preciosos a las máximas autoridades para convencer a la masa de su condición de enviados divinos, de deidades con forma humana. El oro, por supuesto, generaba el impacto esperado: la plebe se estupidizaba ante ese metal resplandeciente como el sol. (Aquí sabrás por qué el 'Cacha' es la excepción a este regla).

Con los años nada ha cambiado. Los poderosos (léase la FIFA) prefieren bañar en oro a los que le asegurarán la pleitecía del mundo entero (léase mejor publicidad, marketing y, por ende, muchos billetes). Los nuevos 'dioses' se siguen disfrazando con un metal tan brilloso como embustero (léase Balón de oro), pero no todos se comen el cuento.

Nadie duda de la capacidad de David Villa o del excesivo talento de Wesley Sneijder. Tampoco olvidemos a Arjen Robben, Andrés Iniesta o Xavi Hernández. Negar la grandeza de estos futbolistas sería un acto canallezco. Sucede, sin embargo, que aun vestidos con el oro de la FIFA, ungidos como los inmortales del fútbol por la bendición de alzar la Copa del mundo, no los convierte en los mejores.

El 73 por ciento de 500 millones de personas al rededor del mundo entero (cifra oficial de los televidentes) no podemos estar equivocados. Si antes del partido por el tercer lugar, Diego Forlán ya era elegido como el mejor jugador del Mundial en una votación masiva, después de lo hecho ante Alemania, ya no hay sitio para la discusión. Así Sneijder campeone, así Villa se esfuerce por ser el goleador del Mundial. Todo será en vano.

Sin necesidad de hacer un manifiesto en favor del 'Cacha', hay dos argumentos de peso que lo colocan por encima del resto: 1). Capacidad de liderazgo. Estandarte de una selección de segundo orden mundial (que nadie se ofenda), en los momentos claves fue contundente cuando el margen debía ser nulo. 2). Magia y talento. Repasen sus goles y el contexto en el que se dieron. Las letras sobran. Basta un click en el youtube.

Al 'Cacha', sin embargo, no le importa ser una deidad (ese remate al travesaño en el último minuto ante Alemania lo humaniza más que nunca), ni ser el número uno elegido por un grupo de periodistas eruditos con credencial oficial. No necesita ser revestido en oro para que la masa quede anonada ante él. Al estilo de Mano Chau, Diego sabe que no todo lo que es oro brilla. Lo codicia no lo enceguece.

Y aunque la modestia le dicte guardar silencio, otros sí podemos decir por él que es el mejor. Con o sin Balón de oro, sin medalla de bronce, sin Copa del Mundo, sin la fama exagerada de otros, Diego Forlán ganó este Mundial.



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